15 de abril de 2010

Novela Solar, de Ian McEwan

Comparar el cambio climático, la agresión que se suele perpetrar día a día sobre el planeta, con un deterioro sistemático y temporal producido por la dejadez y la desidia, eso es una metáfora alcanforada. Si, niños y niñas, eso es lo que parece que plantea un Ian McEwan que simula ingresar poco a poco en el redil, pero no nos engañemos, no, lo que pretende el muy cínico es colarnos una especie de novela de gracejo, apoyado en la sátira y manteniendo sus conceptos claros y bien enarboladas sus banderas. En solar, nos muestra a un científico premiado con el Novel por un trabajo que permite a la humanidad conseguir energía limpia, segura y barata, que exprime descaradamente su fama y su cerebro para paliar lo que la naturaleza le ha negado. A ver, imaginaos un Einstein, con las carencias estéticas que todos recordamos de sus fotos, que fuera mujeriego, borrachín, dominante, manipulador, mentiroso, etc. Michael Beard es así, se vale de su cerebro para conseguir subyugar a las mujeres (primer falo, uy, perdón, quería decir fallo, del escritor al considerar a las féminas fáciles de subyugar) para su satisfacción sexual y egocéntrica. Su mujer está hasta las narices o más abajo (o arriba, si modificamos ligeramente una letra) de él, así que termina por tomarse justa venganza (otra metáfora) sobre el patético esposo. Para ello perpetra una aventura extramatrimonial, una affaire que lleva al paroxismo de los celos a su marido, a Beard, hasta descubrir una necesidad afectiva, casi una dependencia, de Patrice (la mardita adúrtera). Paralelamente, el cornudo y apaleado descubre en un viaje al polo norte que ahí sus necesidades sexuales, su líbido, parecen estar más relajadas (nueva metáfora), tranquilas. En la reconquista del territorio afectivo perdido sobre Patri, la esposa que termina abandonándolo, encontrará una forma de satisfacción y desahogo que constituirá su redención (más metáforas). Escritura en letras pegadas una a la otra para formar palabras que constituyen frases, que después conforman ideas y constituyen un concepto unido a otros similares para crear calidad sobre papel (u otro soporte) que rellena el vacío de los cerebros con algo armado de calidad y fuerza, la siempre fácil de asimilar prosa del autor. A estas alturas poco podemos añadir de un escritor tan premiado y con tanta bibliografía en su haber. Os dejo un enlace para que podáis deleitaros con la extensa gama de libros publicados con su firma y su impronta literaria.


Ian McEwan nació el 21 de junio de 1948 en Aldershot, Inglaterra. Estudió en la Universidad de Sussex, donde recibió una licenciatura en Literatura Inglesa en 1970. La obras de McEwan han recibido elogios de la crítica en todo el mundo. Ganó el Somerset Maugham Award en 1976 por su primera colección de cuentos cortos Primer amor, últimos ritos; El Premio Whitbread Novel (1987) y el Premio Fémina Etranger (1993) por El Niño en el Tiempo; Y el Premio Shakespeare de Alemania en 1999. Ha sido preseleccionado para el premio Man Booker de ficción numerosas veces, ganando el premio Amsterdam en 1998. Su novela Expiación recibió el Premio Literario WH Smith (2002), Nacional de Críticos del Libro del Círculo de Ficción Premio (2003), Los Angeles Times Premio de Narrativa (2003), y el Premio Santiago de la novela europea (2004). Se le concedió un CBE en 2000. En 2006, ganó el James Tait Negro Premio Memorial por su novela Sábado y su novela En Chesil Beach Galaxy fue nombrado Libro del Año en los British Book Awards 2008, donde también fue nombrado McEwan Autor Reader's Digest del Año.


Fuente: Página autor

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